(noticias de alava 2014/07/05)
pues sí, cuando
volvamos a las aulas este próximo mes de setiembre, además de las mesas y
la pizarra, nos vamos a encontrar con que la Lomce -que
ha venido y nadie sabe cómo ha sido-
se está aplicando. En cuántas charlas no habremos encontrado este curso
pasado la frase esperanzada de que aquí no la van a aplicar. De hecho,
no ha sido hasta que hemos dejado las aulas cuando se ha empezado a
publicar en prensa que se va a aplicar, aun con un cumplimiento
de mínimos. De hecho, ya están debatiendo la aplicación en ESO y Bachiller.
Y eso, cuando todos los expertos nos han prevenido del efecto
pernicioso de esta ley en nuestro sistema educativo. Supone una vuelta
atrás en el tratamiento a la diversidad y en la evaluación del alumnado,
con dos pruebas en Primaria y dos reválidas posteriores. Es decir, un
sistema antagónico a la evaluación continua, sin función pedagógica
alguna, orientado a clasificar y crear rankings del alumnado y de los
centros.
Sin embargo si analizamos la propia Ley, vemos que suspende
todas las valoraciones externas. Suspende la evaluación en la calle
-manifestaciones de rechazo, charlas y movilizaciones por doquier- y
tampoco pasa las reválidas en los ayuntamientos y todos los expertos en
educación aconsejan retirarla, pero ni aun así. El año que viene quieren
que los alumnos de 8 años sean evaluados.
Es un sistema antagónico a la
evaluación continua, sin función pedagógica y orientado a clasificar y
crear rankings de alumnos y centros
Esta Ley introduce en el currículum contenidos que también
veremos en septiembre. Entra en nuestras aulas de Primaria la asignatura
Valores sociales y cívicos, por indicación de la Consejería de
Educación. Valores para impartir desde una tribuna como “crear un
sistema de valores propios realizando juicios morales basados en los
derechos y deberes básicos de la Constitución española”. Y esto vendrá a
sustituir a los juego colaborativos o a las actividades que se
desarrollan con naturalidad en el aula. Se sustituye la educación en
valores por el adoctrinamiento.
La educación es un tema demasiado serio para que sea un
juguete roto en manos de siglas políticas. La educación necesita de un
consenso social. Y esta sociedad ha generado muchos consensos para
permitir ahora que caigan en saco roto. Tenemos acuerdos alcanzados
entre agentes educativos, plataformas locales aunando sensibilidades y
esfuerzos en el mismo sentido y una comunidad educativa que sabe por
dónde tiene que crecer y, por tanto, por dónde no podemos retroceder,
volver al panorama de hace 40 años.
La Plataforma Gure Hezkuntza de Gasteiz ha estado trabajando
este curso en esta sintonía. Nos habéis acompañado en kalejiras
reivindicando este derecho, habéis estado con nosotras en Santa Agueda
animando al Gobierno Vasco a no aplicar esta Ley, hemos compartido
charlas y tertulias, hemos recogido más de 8.000 firmas y nos hemos
comprometido a realizar acciones concretas de no aplicación de la Lomce.
Y el pasado mes de junio hemos presentado una moción en el Ayuntamiento
de Gasteiz y hemos acordado con todos los grupos de la oposición un
documento de mínimos que recoge la no aplicación en la medida de lo
posible de la Lomce, garantizando nuestra seguridad jurídica.
Vamos a utilizar todo lo que sabemos para garantizar estos
acuerdos educativos, para construir la educación que queremos. Usaremos
la matemática para seguir sumando compromisos y multiplicando ilusiones.
Utilizaremos el lenguaje para contar lo que queremos hacer.
Utilizaremos la historia para contar adónde no queremos volver y la
filosofía para demostrar que la Lomce es la antítesis de la mejora. Lo
diremos en euskara, castellano, inglés y en todos los idiomas que
podamos usar.
El año que viene seguiremos trabajando para que Gasteiz sea
una ciudad libre de la Lomce y también contaremos contigo. Construyamos
nuestra educación.
Miren Larrion. Firman también Leire Zelai, Arazeli Gonzalez de
Langarika, Ander Goñi, Jon Molina, Ana Arrieta, Joserra Quintana, Mertxe
Nabaridas, Esther Bravo, Inaki Agirre y Blanka Martínez de San Vicente,
miembros de Gasteizko Gure Hezkuntza Plataforma